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La hora feliz es de 9 a 5

Cómo adorar tu trabajo y tu vida y arrasar en tu empresa

del Director de Felicidad Alexander Kjerulf


Alexander Kjerulf

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¿Qué es la felicidad en el trabajo?

En todas partes, la gente está tomando las riendas y cambiando sus vidas laborales a mejor. Un grupo de jóvenes enfermeras se rebelan contra el perenne mal humor que reina en su hospital y lo llenan de alegría. Un jefe de ventas finalmente se harta de la competitividad y las riñas continuas que sufre en su oficina y se despide para luego encontrar un trabajo mucho mejor. Un trabajador temporal anima a sus compañeros con pequeños actos de amabilidad sin razón aparente. Un programador de un banco aprende qué hace falta para pasarlo bien en su antes aburrido departamento. En este libro encontrarás todas estas historias y muchas más.

 

Pero primero: ¿qué es exactamente la felicidad en el trabajo? Empecemos por aprender una palabra rarísima.  

Arbejdsglede

Nosotros los escandinavos tenemos una ventaja sobre el resto del mundo en esto de la felicidad en el trabajo: en muchos países el concepto resulta muy nuevo, pero nosotros, ¡tenemos una palabra para designarlo! En danés, mi lengua materna, esa palabra es arbejdsglæde, y aunque al resto del planeta le parezca indescifrable, es un concepto profundamente arraigado en la cultura laboral escandinava y al que la mayoría de las empresas nórdicas prestan gran atención.  

En consecuencia, los trabajadores escandinavos son los más felices del mundo. Según un estudio realizado en 2005, el 68% son felices o muy felices con su trabajo actual, frente al 47% de los británicos  que afirman lo mismo o un 35% de los belgas [1] . Esa felicidad ha sido el elemento clave del éxito de empresas nórdicas como Nokia, IKEA, Oticon (el mayor fabricante de audífonos del mundo),  Carlsberg, Ericsson, Lego y muchos más.  

Arbejde significa trabajo y glæde, felicidad, así que arbejdsglæde se traduce literalmente por felicidad en el trabajo. Por si tienes curiosidad, se pronuncia “aabaidsglede”. ¡Y tú que pensabas que Fahrvergnügen,  el “te gusta conducir” de BMW, era un palabro!  

Lo maravilloso es que la idea se está propagando por todo el mundo.  Existen empresas felices en todos los sectores y en todos los países y aunque la felicidad no es aún el objetivo número uno de la mayoría, cada vez más han decidido volverse felices. 

 

¿Qué es entonces?

¿Qué es exactamente la felicidad en el trabajo? Parece lógico empezar por aquí. He dedicado mucho tiempo a buscar una definición de felicidad en el trabajo, precisamente porque mucha gente me lo pregunta.

Trabajando con clientes, grandes y pequeños, del sector privado y del público, fui llegando poco a poco a la respuesta y tras largas deliberaciones di con una definición que me parece concisa y exacta. 

Te vas a quedar pasmado. ¿Preparado? Aquí está: 

La felicidad en el trabajo es…
un sentimiento de felicidad que tiene su origen en el trabajo. 

Alucinante, ¿no?  

Ya lo ves: la felicidad en el trabajo es una emoción. Viene de dentro y, como todas las demás emociones, es difícil de definir pero cuando la sientes, sabes que está ahí. Y también sabes cuando no la sientes. ¿Puedes definir el amor? Los poetas llevan intentándolo miles de años sin hacer demasiados progresos. Pero cuando sientes amor, lo sabes claramente, aunque no tengas en tu cabeza una definición formal.

Aunque no tengamos una definición de diccionario de felicidad en el trabajo, todos sabemos cuando el nuestro nos hace felices y sobre todo, cuando nos hace infelices. La felicidad en el trabajo es el sentimiento que  te inunda cuando:

  • De verdad te gusta lo que haces.
  • Haces un gran trabajo del que te sientes orgulloso.
  • Trabajas con gente estupenda.
  • Sabes que lo que haces es importante.
  • Se te aprecia por tu trabajo.
  • Puedes asumir responsabilidades.
  • Te diviertes trabajando.
  • Aprendes y creces.
  • Tu trabajo tiene sentido.
  • Te sientes motivado y lleno de energía.
  • Sabes que tu trabajo es espectacular.

La mayoría de nosotros ha experimentado ya ese sentimiento. Al menos una vez en toda nuestra vida professional. La pregunta es: ¿Cómo sentirlo más a menudo?  

Puede que sea algo difícil definir felicidad en el trabajo, pero sus efectos son inconfundibles: ser feliz o infeliz en tu trabajo marca tu vida. Quienes son felices en su trabajo no sólo disfrutan más de la vida: su calidad de vida en general es mucho más alta. También sus éxitos laborales son mayores. Quienes se sienten infelices en su trabajo sufren mentalmente y además, son más propensos al estrés, la depresión y numerosas otras enfermedades, incluidas las afecciones cardiacas y el cáncer. No te equivoques: en el peor de los casos, un mal trabajo mata. En el capítulo 6 averiguarás de cuántas maneras ser feliz en tu trabajo puede mejorar tu vida, tanto dentro como fuera de él.

Pero expongamos primero algo de teoría. Estas son las cosas más importantes que debes saber sobre la felicidad en el trabajo. 

La felicidad para unos es el infierno viviente de otros.

Pongamos por ejemplo a Allan y a Soren. Los dos son treintañeros que trabajan en la misma agencia de publicidad. Su formación es la misma pero lo que les hace felices trabajando son cosas completamente diferentes:

  • A Allan le gusta trabajar con otros; Soren prefiere hacerlo solo.  

  • Allan no soporta redactar informes; a Soren le encanta. 

  • A Allan le gusta enfrentarse continuamente a nuevos desafíos; Soren prefiere lo predecible.

  • A Allan le gusta el riesgo;  Soren trata de evitarlo.

  • Allan odia tener que concentrarse en un único proyecto; a Soren le encanta.  

Sí que existen sin duda algunas cosas que harían felices a la mayoría en el trabajo, pero no podemos olvidar nunca que la felicidad en el trabajo significa cosas distintas para cada persona. La felicidad para unos es el infierno viviente para otros.  Por eso, para lograr la felicidad en el trabajo habrá que tratar a cada persona de una manera, porque tratar igual a todo el mundo sólo hará felices a unos pocos.

La felicidad en el trabajo es contagiosa

Tres científicos italianos colocaron electrodos en el cerebro de macacos para estudiar las neuronas que regían las acciones de sus manos, por ejemplo, cuando recogían algo. En cada experimento registraron la actividad de una única neurona del cerebro del mono mientras trataba de alcanzar la pieza de fruta, para poder medir la respuesta de esa neurona ante determinados movimiento.

Uno de los científicos lo explica así: “Creo que estaba Fogassi de pie junto a una fuente de fruta; alargó el brazo para tomar un plátano y entonces, detectamos actividad en las neuronas de algunos de los monos. ¿Cómo era posible, si esos monos no se estaban moviendo? Al principios pensamos que la medición estaba mal hecha o que el equipo estaba fallando, pero comprobamos que no. Al repetir los movimientos, obtuvimos la misma reacción”.    

Una neurona especular o espejo es una célula cerebral que se enciende cuando el animal realiza una acción o cuando contempla esa misma acción realizada por otro animal. Por tanto, la neurona reproduce (como si de un espejo se tratase) el comportamiento de otro animal, como si el observador mismo la llevase a cabo. Se han detectado estas neuronas en primates, en algunos pájaros y sí, en humanos. Algunos científicos las consideran uno de los hallazgos más importantes de la neurobiología de la última década2.

Quizás esto explique por qué la felicidad en el trabajo es tan contagiosa. Por qué un empleado decidido a ser feliz en la oficina puede animar a un departamento entero y un directivo contento, desatar una oleada de buen humor por toda la empresa. Ciertas partes de nuestro cerebro no diferencian entre nuestra propia felicidad y el hecho de ver a otro feliz. 

La mala noticia es que la infelicidad es aún más contagiosa que la felicidad, probablemente porque los humanos estamos condicionados por fuerzas evolutivas a percibir con mayor rapidez las emociones negativas. Por eso, el miedo y la ira en el trabajo son más contagiosos que la felicidad, lo que significa que hay que promover esta última activamente para llevarles la delantera.

Esto implica además que tu felicidad en el trabajo depende de la gente que te rodea. Estoy seguro de que en teoría es posible ser el único empleado feliz en un departamento donde 20 personas son infelices pero también estoy seguro de que es ¡increíblemente difícil! Ser feliz rodeado de 20 personas infelices, eso sí que tiene que ser divertido… 

La felicidad en el trabajo es una conquista a largo plazo

No por sacar adelante asuntos te divertirás ni serás más feliz en tu trabajo. Ni evitando tareas pesadas para hacer más llevadero un día concreto. No se trata de buscar momentos de felicidad.

El objetivo es conseguir la felicidad para hoy y para mañana y para el año que viene y para dentro de 10 años. Darnos cuenta de que si no disfrutamos del trabajo y nos hace felices a largo plazo, no sacaremos lo mejor de nosotros mismos, ni aportaremos tanto al mundo, haremos sonreír a tanta gente ni cambiaremos nada.

No se puede obligar a la gente a ser feliz

Tengo una compañera de trabajo que se ha autonombrado policía de la felicidad, ¡lo que ha creado a su alrededor una actitud de rechazo hacia el pensamiento positivo! He llegado a tener que tranquilizar a un miembro del equipo que se sentía de verdad insultada por sus constantes intrusiones, pues al instarla una y otra vez a sentirse más feliz estaba implícitamente diciendo que tu vida tal como era, no era lo suficientemente feliz (lo que implicaba que no valía la pena). ¡Tener alguien vigilando tu “grado de felicidad” puede ser muy, pero que muy desagradable!
Comentario en www.postitivesharing.com

Si a propósito o sin querer creas un ambiente en el trabajo en el que lo correcto es ser feliz y lo incorrecto no serlo, la gente se sentirá menos contenta. Incluso puedes llegar a transformar la felicidad laboral en algo negativo, hasta el punto de que la gente ridiculice la idea y opongan resistencia a conciencia.

Por eso, la gente debe sentirse siempre invitada a ser feliz en el trabajo. Se puede abrir la puerta e invitarles a pasar, pero no se les puede empujar dentro en contra de su voluntad. Cuanto más lo intentes, más se aferrarán al marco, gritarán y patalearán.

La satisfacción en el trabajo no es felicidad

La gente siempre me pregunta por qué utilizo el término “felicidad en el trabajo” y no los más tradicionales “satisfacción laboral” o “satisfacción del trabajador”. Y cuando digo siempre, quiero decir dos o tres veces al año, ¡por lo menos!    

Esta es la razón: Es totalmente imposible sentirte lleno de energía e ilusionado o ilusionar a otros en el trabajo si tu objetivo es la satisfacción.  “¡Venga!, ¡vamos a hacer que en esta oficina todos estemos satisfechos con nuestros trabajos!”, no es exactamente un grito de guerra que arrastre a las masas. 

Hablando en serio: ¿Quieres pasar tu vida profesional simplemente estando satisfecho? Cuando mires atrás dentro de 50 años, ¿te gustaría decir “Me sentía satisfecho"?

¡No! Aspira a ser feliz. Diciéndote esto: “Hagamos de esta oficina un lugar donde la gente trabaje feliz”. A decir: “Llevo trabajando 50 años y me vuelve loco! Mi trabajo me parece una aventura estimulante que me divierte". Tiene mucho más potencial y envía un mensaje mucho más claro y más interesante:

Felicidad en el trabajo = Emoción. Ambición. Energía. Diversión.

Satisfacción en el trabajo = ¡Aburrimiento!

La felicidad en el trabajo está aquí y ahora

Las declaraciones de misión de la empresa, los valores, los libros blancos, los comités o las políticas corporativas no producen felicidad en el trabajo.  La felicidad se crea con las cosas que tú y yo hacemos, aquí y ahora.

No es algo que podamos hacer mañana o la semana que viene o el próximo trimestre fiscal. La felicidad es algo que se tiene ahora…o nunca.

La felicidad en el trabajo no es eterna

No se puede ser feliz en el trabajo todos los días. Por mucho que te encante, siempre va a haber días malos. Y no pasa nada: está bien tener un día malo en el trabajo.

Pero, si los días malos empiezan a acumularse o a ser más que los buenos, es hora de plantearte cómo te está afectando y qué puedes hacer para cambiarlo.

10% sale del trabajo y 90%, de ti

El trabajo perfecto no existe. No existe ninguna oficina, fábrica o estudio que tenga todo lo que tú deseas. Siempre habrá algunas tareas tediosas, algún compañero que te caiga mal, algún cliente grosero y algunos jefes desagradables.

Si pretendes ser feliz en tu trabajo sólo cuando lo que hagas y dónde lo hagas sean perfectos y desaparezcan los problemas, nunca serás feliz. Y si eso ocurriese, lo más probable es que murieses de aburrimiento.

La felicidad en el trabajo no se alcanza eliminando todas las cosas malas. Se consigue estando feliz a pesar de que algunas cosas malas estén presentes. Fortaleciendo tus habilidades y tu energía para arreglar los problemas, generando más y mejores experiencias positivas en el trabajo.

La felicidad en el trabajo es una cosa distinta para cada uno

Uno de los primeros talleres de Felicidad en el Trabajo que hice fue para el departamento escandinavo de logística de un gran fabricante de coches estadounidense. Al terminar, pedí a los participantes que dijesen qué les había parecido y un señor de unos 50 años se levantó para hablar.  Llevaba traje y corbata (era el único del grupo vestido así), lo que sumado al pelo canoso y las gafas le hacía parecer el típico contable.  Cosa que de hecho era.

Durante todo el taller había estado muy callado, pero entonces se levantó para dirigirse a todo el grupo. Se detuvo un momento. “Quiero que todos sepan”, dijo con voz sombría, “que no soy tan infeliz como parezco”. La sala entero estalló en risas.

Semblante serio, voz lúgubre, pasar desapercibido y actitud distante: así era ese hombre cuando se sentía feliz en su trabajo.

Sentirse feliz en el trabajo no es necesariamente correr por ahí el día entero como si estuvieses en la gloria. Puedes sentarte en tu mesa, hacer tu trabajo tranquilamente y ser discretamente feliz. Puedes estar en una locura de reunión, defendiendo con pasión tu punto de vista y sentirte feliz.

En cualquier caso, merece la pena exteriorizar tu felicidad en el trabajo, porque:

  1. Cuanto más se nota que eres feliz, más se propaga a los demás.

  2. Cuando más la exteriorices, más se asienta el sentimiento dentro de ti. Si te guardas tu felicidad para ti y no la manifiestas nunca, gradualmente se va disipando. Exteriorízala clara y visiblemente y se hará más fuerte y durará más.

Algunas personas piensan que hay que ser serio en el trabajo – en tu forma de hablar, de vestir, de comportarte – pero yo pienso que no es así. En ningún sitio dice que no puedas ser superprofesional y muy bueno en tu trabajo y además demostrar que estás feliz y lleno de energía.

Ser feliz es posible en casi todos los trabajos

Hay gente que cree que sólo es posible ser feliz en determinado tipo de trabajos: los divertidos y creativos. Esto no es verdad.  Se ve mucha gente infeliz en profesiones supuestamente divertidas y mucha feliz en trabajos supuestamente desagradables como tratamiento de aguas residuales o funerarias.

Aunque no te vuelva loco el trabajo que tienes ahora, puedes ser feliz en él, siempre y cuando te haga feliz en otros sentidos: averiguaremos cuáles en el Capítulo 2.

Todo el mundo puede ser feliz en su trabajo

¡Eso es! ¡Cualquiera! La felicidad en el trabajo no es sólo para la gente que hace cosas divertidas y creativas. No es prerrogativa de jefes y directivos. No está reservada a los poderosos con salarios de infarto.

Cualquiera que elija ser feliz en su trabajo y después haga algo para conseguirlo puede pasar de "¡Oh, qué fastidio, es lunes, otra semana de trabajo!" a "¡Genial!" ¡Es lunes! ¡Otra semana de trabajo!”.

La felicidad en el trabajo empieza por desearla

“La felicidad, igual que la infelicidad, es algo que tú eliges".
—Stephen Covey

¿Conoces a alguien que parezca haberse resignado a ser infeliz en su trabajo? ¿Alguien que haya aceptado que el trabajo es malo, que eso es imposible de cambiar y optado por sobrevivir en lugar de intentar mejorar la situación?

El camino que lleva a la felicidad en el trabajo empieza con una sencilla decisión: Tienes que querer ser feliz. Si no te comprometes a ser feliz en el trabajo, no lo serás. No elegirás las cosas que te hacen feliz. No emprenderás las acciones necesarias para lograrlo. No cambiarás las cosas que hay que cambiar.

Por el contrario, si dices: “Sí, decido ser feliz en mi trabajo y hacer lo que sea necesario para conseguirlo”, empezarán a ocurrir cosas. Tomar esa decisión por sí solo no te hará feliz por arte de magia, pero ese tiene que ser el punto de partida.

Y algo interesante sucede cuando decides ser feliz. Tú tomas el mando. Cuando decides ser feliz en el trabajo y hacer lo necesario para conseguirlo, tú tomas las riendas de tu vida profesional y de tu futuro. Ya no dependes de los caprichos de tu jefe, de tus compañeros o de la empresa.

No tienes que tomar esta decision ahora mismo. Lee este libro y después piensa en cómo cambiaría tu vida si fueses feliz en tu trabajo…Empecemos por saber qué se necesita para serlo. 


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Más cosas sobre el libro


1Fuente: money.guardian.co.uk/work/story/0,1456,1501125,00.html

2Fuente: en.wikipedia.org/wiki/Mirror_cells