Haga su empresa feliz y próspera
Vale la pena estar contento. Los estudios demuestran que las empresas con empleados felices rinden mejor y de forma más constante que sus competidores en las empresas y en las bolsas.
Si consideramos los retos a los que se enfrentan las organizaciones modernas, el imperativo número uno es la creación de una organización feliz, y además la única manera de garantizar el éxito a largo plazo.
Este artículo les explica por qué la felicidad es tan importante para las empresas de hoy y cómo convertir la suya en una feliz.
¿Qué es la felicidad en el trabajo?
Pero empecemos por lo básico: ¿qué es la felicidad en el trabajo?
Aquí es donde los escandinavos tenemos una ventaja sobre el resto del mundo: de hecho tenemos una palabra para ello. En danés (mi lengua materna) la palabra es arbejdsglæd, y aunque le parezca (con razón) extremadamente difícil de pronunciar al resto del mundo, es un concepto que está enraizado en la cultura del trabajo escandinava y es algo que las empresas tienen en cuenta de un modo u otro.
La palabra significa literalmente en español algo así como “trabajo-felicidad”, y eso es de hecho la definición (sin sorpresas) de lo que significa la felicidad en el trabajo.
Es un sentimiento de felicidad que se deriva del trabajo.
Siento decepcionarles, pero eso es todo. Menos todavía, es una sensación que uno siente cuando:
- disfruta con lo que hace,
- hace un buen trabajo y se siente orgulloso de ello,
- trabaja con gente amable,
- sabe que lo que hace es importante,
- se le reconoce por el trabajo hecho,
- toma responsabilidades,
- se siente motivado y con energía y
- siente que se le admira.
La felicidad en el trabajo es…
Hay algunos temas importantes que apuntar sobre la felicidad en el trabajo:
La felicidad en el trabajo es una elección
No se puede forzar o presionar para que la gente sea feliz, no importa cuán genuina sea la preocupación de uno por los demás. Si ustedes crean un ambiente donde esté bien ser feliz y mal ser infeliz o estar descontento, la gente se rebelará contra esa situación y de hecho serán menos felices.
La felicidad en el trabajo es diferente para cada persona
La felicidad para una persona es un infierno para otra. Somos todos diferentes, y la misma cosa puede hacer a algunos felices y a otros infelices.
La felicidad en el trabajo es a largo plazo
No se debe gritar sobre lo que hay que hacer para ser feliz, para divertirse y estar contento. No es sólo ser feliz aquí y ahora, la felicidad es para mañana y para los próximos diez años desde ahora.
La felicidad en el trabajo no es…
También hay algunas cosas que la felicidad en el trabajo no es:
No es eterna
Siempre habrá tareas aburridas, gente poco amable, días malos. Ser feliz en el trabajo no significa que siempre estará feliz. Pero espero que sean felices más a menudo de cuanto son infelices.
No es sólo juego y diversión
Es bueno reír y divertirse en el trabajo; pero no es eso solamente. Estamos hablando de felicidad en un sentido amplio, más allá de la frivolidad y la tontería.
No es estar en estado de éxtasis
No es necesario ir por ahí en un estado de éxtasis, dando palmadas en la espalda a sus colegas de trabajo. Pueden estar callados, tranquilos, serios y estar totalmente felices en el trabajo.
¿Por qué este término tan peculiar?
Las empresas normalmente no hablan de la felicidad en el trabajo. Los términos más comunes son la satisfacción del empleado o la satisfacción laboral.
No utilizo esos términos por una razón muy sencilla: son aburriiiiiiiiiiiiiiiiidos.
Es imposible darle energía o motivar a la gente en una organización sobre el tema de la satisfacción. “Vamos, hagamos todos de este centro de trabajo un lugar de satisfacción”. No es precisamente un llamamiento que incite a nada.
Centrarse en la felicidad de la gente es más como “hagamos de este centro de trabajo un lugar donde la gente sea feliz mientras trabaja”, esta idea tiene mucho más potencial y manda un mensaje mucho más claro e interesante.
Por qué la felicidad en el trabajo es importante.
Ser feliz en el trabajo es crucial tanto para el empleado como para la empresa. Veamos por qué.
Para los empleados
Cuando conseguí mi primer trabajo como consultor, trabajé muy duro. Era el consultor informático tradicional que trabajaba horas extras y llegué a tener bastante éxito. Entonces me mudé a una nueva ciudad, lejos de mis amigos y mi familia, pero no había problema: no tenía tiempo para nada más que para el trabajo. ¡Básicamente mi objetivo era tener éxito!
Pero después de un año me di cuenta de algo: había alcanzado el éxito, ciertamente, y ganaba bastante dinero. Pero no era feliz. De hecho me sentía bastante solo e infeliz, ya que todo lo que hacía era trabajar. Entonces decidí cambiar mi vida, y me puse a trabajar de un modo que me hiciera feliz.
Piensen en ello: pasarán su vida adulta en su trabajo mucho más que haciendo ninguna otra cosa (excepto, quizás, dormir). Su trabajo le tomará más tiempo que su familia, amigos y pasatiempos juntos. ¿No sería bonito que ese tiempo que pasa en el trabajo lo pase de un modo feliz?
Soichiro Honda, el fundador de (¡sorpresa!) Honda, está de acuerdo conmigo en esto, él dice:
Cada individuo debe trabajar para sí mismo. La gente no debe sacrificarse por la compañía. Vienen a trabajar a la empresa para su propio disfrute.
También hay estudios que demuestran que la gente feliz tiene más éxito que los demás, cosa que tiene sentido si se piensa, ya que la gente feliz es más optimista, abierta, motivada, energética y agradable: todas las condiciones necesarias para el éxito en las empresas.
Para el lugar de trabajo
¿Qué es lo que las empresas necesitan para tener éxito? He aquí una breve lista de algunos de los factores críticos para el éxito:
¿Les resulta familiar?
Pregúntense: ¿de dónde viene todo esto? ¿De máquinas? No. ¿De procesos de empresas? No. ¿Nuevos sistemas informáticos? Pueden ayudar, pero no son su origen. Está claro ¡es la gente!
No de cualquier tipo de gente, sino de ¡gente feliz!
He aquí la explicación de por qué. La gente feliz crea:
- Mayor productividad: la gente feliz consigue mejores resultados.
- Mejor calidad: ya que los empleados felices tienen en cuenta la calidad.
- Menor absentismo: ya que la gente quiere trabajar.
- Menos estrés y no quemarse: la gente feliz es menos susceptible al estrés.
- Atraer y retener a las mejores personas: la gente querrá trabajar para ustedes.
- Mayores ventas: las personas felices son mejores vendedores.
- Mayor satisfacción del cliente: los empleados felices son la mejor base para un buen servicio.
- Más creatividad e innovación: la gente feliz es más creativa.
- Adaptación más fácil: la gente feliz está más abierta al cambio y se adaptan a él más fácilmente.
- Mejor rendimiento de serie: por todo lo anterior.
- Mayores beneficios: por todo lo anterior también.
Básicamente es lógico que las empresas felices sean mejores que las compañías infelices en todos los aspectos, y los estudios lo confirman una y otra vez.
La motivación feliz
Incluso hasta hace poco, todo lo que querían todas las empresas de sus empleados era su tiempo. En el ambiente de una fábrica todo lo que se necesita de la gente es que hagan lo que se les dice. Se dice que Henry Ford se quejaba: ¿Por qué los trabajadores vienen a trabajar con cerebro, cuando todo lo que necesito es un par de manos?
Hoy, en cambio, necesitamos mucho más que manos. En un clima de empresas donde el cambio rápido está a la orden del día, se necesitan empleados que sean conscientes de todo su potencial. La mayor parte de las empresas saben que su supervivencia depende de su habilidad para:
- Innovar
- Aumentar la eficiencia
- Cambiar rápidamente
Esto no es posible en la medida en que cada empleado venga a trabajar sólo como un “par de manos”. Para satisfacer esas demandas, las empresas necesitan empleados motivados, totalmente comprometidos y creativos. En otras palabras ¡las empresas necesitan empleados felices!
La línea final
Lo importante es que no haya empresa entre la felicidad en el trabajo y la línea final. Esto no es el sacrificio de los unos por los otros. No es una cuestión de o esto o lo otro, son los dos y…
No necesitan escoger entre beneficios y felicidad. La elección real es:
¿Quieren una empresa rica y feliz o pobre e infeliz?
Una elección difícil ¿no?
El futuro feliz
Dentro de algunos años sólo habrá compañías felices. Ya que las empresas felices son mucho más eficientes que sus competidores infelices, éstos serán vencidos en el mercado.
Creando una organización feliz
La pregunta del millón de dólares es: ¿Cómo obtener una organización feliz? ¿Cómo crear ambientes de trabajo donde la gente disfrute de sus compañeros, sus trabajos y los clientes?
Lo primero: ¿hay algo que se pueda hacer? ¿Quién es el responsable de la felicidad de los empleados? Es simple: cada persona es, en última instancia, responsable de su propia felicidad en el trabajo. Los líderes y directivos nunca pueden ser responsables de la felicidad de los empleados, ya que la felicidad es un sentimiento, un estado interno que nadie externo puede controlar.
La responsabilidad de los directivos es crear un lugar de trabajo donde sea fácil para la gente ser feliz. Y como es una tarea específica de los directivos tomar la iniciativa y elegir los recursos necesarios para las tareas específicas, es lógico que sean ellos los que empiecen a hacer algo.
Y ahora las buenas noticias: es simple. No es ciencia nuclear, todos los centros de trabajo en el mundo lo pueden hacer, y muchos lo están haciendo y empezando a obtener resultados. Ni siquiera es caro, tampoco requiere nada que no tengan ya dentro de la organización.
Un modelo simple de felicidad en el trabajo
Un modelo de tres pasos muestra lo que hay que hacer para hacer un lugar de trabajo feliz como se muestra en el diseño.

El nivel de seguridad
Al final hay un nivel de seguridad. Esto conlleva los puntos más básicos de felicidad en el trabajo, que incluyen:
- Seguridad: no se puede ir trabajar y terminar lesionado.
- El ambiente en el lugar de trabajo: luz, temperatura, ruido, calidad del aire…
- Seguridad laboral básica: seguridad contra el despido injustificado.
- Un salario justo: salario con el que se puede vivir.
Estos temas están sólidamente establecidos en la mayoría de sociedades modernas. Muchas veces son obligaciones legales, y son el resultado de años de negociación entre sindicatos y empresas.
El nivel de estímulo
En el nivel superior encontramos muchas de las cosas que las corporaciones modernas ya hacen para sus empleados, incluyendo:
- Estímulos: café gratis, comida buena y barata, etc.
- Pensiones: parcialmente financiadas por el empleador.
- Seguro médico/dental: en países donde no es estatal.
- La fiesta anual de la empresa: una buena tradición.
- Bonos: dependiendo del rendimiento personal o de la empresa.
El campeón mundial de los estímulos es por supuesto el Instituto SAS, que tiene la lista más extensa de estímulos que he visto: desde música de piano en vivo durante la comida a clubes de campo y piscinas. Lean mi post anterior sobre los estímulos locos: sobre cómo hacerlos y qué resultados tienen.
Estos dos niveles, el superior e inferior son bien conocidos y entendidos.
El nivel de la elección
Pero aún así, hay un tercer nivel, que muchos de nosotros pasamos por alto. El nivel final comprende las necesidades más básicas del centro de trabajo. Si estas no se cumplen, muy poca felicidad es posible. El nivel superior es para hacer a la gente feliz, dándoles un poco más, para que se sientan bien con su trabajo.
El nivel del intermedio es para que quieran sentirse felices. Si la gente no quiere ser feliz, no es posible hacerlos felices. En las inmortales palabras de Jack Stack, alto directivo de The Great Game Business: “Ellos han de desearlo, porque si no quieren no van a serlo”.
Cuando las empresas dejan de considerar este nivel (y a menudo esto pasa) se consigue una gran frustración y pueden ver a directivos decir cosas como: “Mira, estamos haciendo mucho por nuestra gente. Les damos un buen salario, un gimnasio, una guardería y más cosas y todavía se quejan. Aún no están motivados ni con energía”. Si se menosprecia el nivel medio y se tiene un centro de trabajo donde la gente no quiere ser feliz, no hay nada que se pueda hacer en el nivel de los estímulos. No importa cuánto dinero se gaste, no serán felices.
Inversamente, en una empresa donde la gente quiere ser feliz es casi imposible que cambie de opinión. No importa lo que pase, siguen en su determinación y motivación inamovible.
La principal diferencia es esta: cuando se tiene en cuenta el nivel del estímulo, significa que la empresa quiere hacer felices a los empleados. Cuando se tiene en cuenta el nivel de la elección, significa que los empleados quieren ser felices ellos y hacer felices a los demás. Y este es el camino hacia una felicidad sostenible en el trabajo: cuando cada individuo trabaja tanto individual como colectivamente para aumentar la felicidad.
¿Cómo tener en cuenta el nivel medio? ¿Cómo crear un lugar de trabajo donde la gente quiera ser feliz? Bien, tengo buenas y malas noticias. Las buenas son que mientras que el nivel del estímulo es bastante caro, el nivel medio no tiene porqué serlo.
Las malas noticias son que mientras que el nivel superior es fácil −básicamente consiste en gastarse dinero−, tener en cuenta el nivel intermedio requiere algo más: significa que la empresa debe tomar en consideración a su gente. Necesita que sus directivos sean seres humanos.
Seis prácticas para la felicidad
Aquí hay seis prácticas para tener en cuenta el nivel intermedio. He trabajado y estudiado muchas empresas felices (e infelices) y me he encontrado una y otra vez con que los centros de trabajo felices superan a los demás en estas seis prácticas, mientras que los infelices siempre fallan en una o más de ellas. Las seis prácticas descritas más abajo contienen ejemplos de la vida real.
1. Ser positivos
Una actitud positiva es importante. No importa cuán seria y crítica sea la situación de tu negocio, una actitud positiva siempre ayudará.
Una empresa que se ha dado cuenta de esto desde el primer día es Southwest Airlines. Se concentran en ser felices y pasárselo bien, un tema clave en este sentido es que prefieren contratar a gente feliz. Su lema es “contrata por la actitud, prepara las habilidades”. Por supuesto las calificaciones son importantes, pero es aún más importante que uno sea amable, feliz por naturaleza y positivo. Si tienes las habilidades necesarias pero un carácter desagradable, no obtienes el trabajo. Los resultados hablan por sí mismos: Southwest Airlines es la única gran compañía aérea que de manera regular tiene beneficios (muchas no los tienen nunca) y actualmente emplea a 30.000 personas.
Los directivos que saben cómo disfrutar y quieren que los demás también disfruten son un gran valor y eso ayuda a crear una atmósfera feliz.
2. Aprender
No importa lo mucho que disfruten haciendo lo que hacen hoy. Si se hace lo mismo durante mucho tiempo, tarde o temprano uno se acaba aburriendo. Aprender es algo importante para que los empleados tengan las habilidades adecuadas, no sólo para hacer su trabajo sino para deslumbrar.
Rosenbluth International se centró en aprender de los empleados con experiencia, poniendo a los nuevos empleados con algunos de los más expertos durante varios días. Por supuesto, esto restó tiempo de trabajo a los más expertos y tuvo un coste en productividad, pero el resultado compensó ya que los nuevos empleados rápidamente aprendieron, no de los manuales, sino de las experiencias reales y se sintieron apoyados y parte de algo desde el primer día.
3. Ser abiertos
En la mayoría de empresas, la mayor parte de la información es secreta y a los empleados se les dice “lo que necesitan saber”. ¿Por qué no darle la vuelta a esto, y hacer toda la información disponible a la gente, excluyendo sólo aquella que explícitamente necesite mantenerse en secreto?
Veamos cómo se practica esto en Motek, empresa de software para dirección de almacenes. Tienen una lista interna de las tareas de los grandes proyectos, que todos los empleados pueden ver. Además, los clientes de Motek y los distribuidores también tienen acceso a la misma lista. Compartir abiertamente esta información significa que los empleados de Motek pueden tomar mejores y más rápidas decisiones ya que obtienen toda la información que necesitan. Lo que tiene como resultado un personal más feliz y motivado.
4. Compartir decisiones
Cuantas más decisiones puedan tomar los empleados, mejor. La cadena de tiendas Nordstrom da una sola regla a sus empleados.
Regla número 1: en todas las situaciones, usen su buen juicio.
No hay más reglas adicionales.
General Electric emplea a más de 100.000 personas en una amplia gama de industrias. Su planta con mayor rendimiento, en Durham, Carolina del Norte, está organizada bajo este principio. Su organización consiste en un director ejecutivo, 15 equipos de producción que se autogestionan y varias funciones de apoyo (finanzas, informática, etc.)
No hay vicepresidentes, ni directivos intermedios, ni controladores, etc. y dejan la producción a los propios equipos que se encargan de la calidad, la formación, la planificación de la producción, el mantenimiento, etc. Los empleados han mostrado que son más que capaces de responder a ese reto, y las próximas plantas de GE se organizarán basándose en este modelo.
5. Pensar y actuar a largo plazo
Patagonia fabricaba prendas de vestir cuando decidieron planificar a largo plazo. Por ejemplo, en 1996 empezaron a usar sólo algodón que había sido elaborado de un modo ecológico, ya que estaban preocupados por el gran número de productos químicos en la producción de algodón tradicional. El algodón orgánico en ese momento era mucho más caro y más difícil de conseguir, así que aparentemente esta decisión potencialmente dañaba al negocio. Para que funcionase, Patagonia tuvo que apoyar a las granjas biológicas de algodón a desarrollarse económicamente.
6. Preocuparse por la gente
Las empresas deben preocuparse por su gente. Si la gente no siente que las empresas se preocupan por ella, entonces ¿porqué deben preocuparse ellos por la empresa?
La empresa danesa, ServiceGruppen, proveedora de servicios informáticos, incluso pone a sus empleados por delante de sus clientes. En un caso, un empleado fue maltratado e insultado por un cliente e inmediatamente la dirección anuló el contrato con el cliente.
Aplicar estos seis principios en su organización les llevará a un lugar de trabajo más feliz y a los beneficios de los que antes hablé. Sin mencionar el hecho de que ustedes y los demás podrán disfrutar más en el trabajo, ¿no está mal, no?
Para ir empezando
¿Por dónde se empieza para tener una organización feliz? Sea lo que sea lo que escojan, háganlo de forma sencilla:
- Ahora: hoy mejor que mañana.
- Fácilmente: empiecen con lo que saben que pueden hacer.
- Cómodamente: empiecen con 2 o 3 cosas, no con 20 o 30.
- De forma divertida: si no, no le hará feliz.
No creen comités para escribir libros blancos e informes. Simplemente escríbanlos. La felicidad es algo que se puede crear aquí y ahora. Una vez que se haya empezado con pequeños proyectos sencillos, evalúenlos y vean cómo avanzan. Usen esas experiencias para crear más felicidad en el trabajo.
Aquí tienen algunos de los lugares donde empezar fácilmente: cosas fáciles y sin coste:
-Elogiar: elogiar a la gente no cuesta dinero ni tiempo.
-Escuchar: que los empleados tengan la oportunidad de hablar y ser escuchados.
-Difundir las buenas historias: empezar cada departamento o reunión compartiendo los éxitos de todos.
Conclusión
Considerando la evidencia de vincular a la gente con la línea final del gráfico, estoy altamente sorprendido de que las empresas del mundo no hayan comenzado un proyecto para incrementar la felicidad entre sus empleados. Si yo fuera un gran accionista o miembro del consejo directivo de alguna empresa, mi primera pregunta sería: qué se está haciendo para la felicidad de los empleados en el trabajo. Porque la felicidad es sencillamente la forma más rápida y segura para unos buenos resultados.
Leer más
El autor
Web: www.kjerulf.com
Blog: www.positivesharing.com
Blogposts sobre felicidad en el trabajo: http://www.felizentutrabajo.com/category/felicidad-en-el-trabajo/
Haz a tu empresa feliz:
Reserva una charla o consultoría conmigo sobre felicidad en el trabajo en tu organización.







MAURICIO ha dicho,
Octubre 3, 2008 @ 21:06
HOLA…Estaba algo depre tengo una empresa hace un mes y la verdad no vendo lo necesario para justificar la existencia de la misma…sin embargo despues de leer todo lo arriba indicado me voy con otra ACTITUD que tambien es necesario para llevar una empresa FELIZ..
me dedico a la venta directa..productos por catalogo y es un mundo dedicado mas a las mujeres lo cual es mayor el RETO …GRACIAS
MAURICIO ha dicho,
Octubre 3, 2008 @ 21:07
HOLA…Estaba algo depre tengo una empresa hace un mes y la verdad no vendo lo necesario para justificar la existencia de la misma…sin embargo despues de leer todo lo arriba indicado me voy con otra ACTITUD que tambien es necesario para llevar una empresa FELIZ..
me dedico a la venta directa..productos por catalogo y es un mundo dedicado mas a las mujeres lo cual es mayor el RETO …GRACIAS
| Capital humano 2.0 » El 32% de los trabajadores españoles se considera feliz en su trabajo ha dicho,
Octubre 20, 2008 @ 8:09
[…] pesar de lo esquiva e improbable que parece la felicidad en el trabajo, lo cierto es que existe y que en nuestro país va en aumento. Según los últimos datos recogidos […]